La Agrupación de Contratistas Aragoneses de Obras Públicas nació en 1994 por decisión de las empresas de unir esfuerzos para hacer frente a las dificultades económicas, consecuencia de la baja inversión pública y de la precaria sensibilidad de la Administración hacia las empresas ubicadas en el territorio aragonés.

Su lema fue “La unión hace la fuerza” y, desde entonces, se ha mostrado como un instrumento eficaz para la interlocución con las distintas administraciones públicas para conseguir entre todas la mejora de las infraestructuras en la región, y también para que el tejido empresarial de Aragón, en lo que se refiere a la obra pública, pueda mantenerse vivo en sus empresas, proyectos, nivel de empleo, etc.

Aragón ha sido tradicionalmente una tierra de grandes emprendedores en el ámbito de la obra pública y eso se ha demostrado en la calidad y eficacia con que se han llevado a cabo tantas obras tanto de carreteras como embalses, canales, establecimiento de regadíos, edificación y mantenimiento de infraestructuras, etc.

La cercanía de las empresas agrupadas con el emplazamiento de las obras ha sido siempre un factor que ha facilitado a la Administración Pública eficacia y rapidez en la respuesta a las distintas demandas, no solo las urgentes, como aquellas consecuencia de alguna catástrofe natural (desbordamiento, lluvias torrenciales, vientos fuertes...), sino también en las obras ordinarias. La Administración cuenta con el conocimiento de la estructura y solidez de los agrupados, demostrada tantas veces como obras se han realizado. La colaboración en todo momento con los técnicos intervinientes y la disponibilidad para afrontar cualquier evento inesperado hacen del contratista aragonés un instrumento ideal, eficaz y económico.

Conscientes de todo esto, contratistas aragoneses están sirviéndose de la Agrupación para buscar cada día nuevas mejoras en su servicio, tanto en el ámbito técnico como económico. Además, sirve también de medio para ajustar los recursos al escaso trabajo que como consecuencia de la baja inversión pública está produciéndose en esta Comunidad.

"La colaboración en todo momento con los técnicos intervinientes y la disponibilidad para afrontar cualquier evento inesperado hacen del contratista aragonés un instrumento ideal, eficaz y económico"